Elecciones o elecciones

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Elecciones o elecciones

La propuesta de Iglesias al Rey, de conformar un gobierno con el Psoe y con IU proporcional en su composición al número de diputados que aporta cada formación alcanzado tras las últimas elecciones sin haberlo discutido antes, al menos eso dicen, con los otros partidos a los que implica, ha provocado una tormenta de comentarios, respuestas, algunas airadas, opiniones y análisis que desde nuestro modesto punto de vista ha destapado la histeria, la exageración, de cómo se vive la formación del nuevo gobierno en España.

No parece existir ningún otro problema en España o si lo hay está supeditado a la resolución de este mismo. Parece que en nuestro país no existe vida civil, solo política. No hay mas que observar y leer los foros de lectores que acompañan a estas noticias en los periódicos y la cantidad de editoriales, análisis, opiniones y escritos que se dedican a estas últimas elecciones y sus consecuencias para entender con claridad algo que muchos llevamos sospechando: no hay vida social ni civil mas allá de la política.

Los medios de comunicación, los personajes públicos de diversos pelajes: artistas, empresarios, dirigentes sindicales etc. parecen demostrar con su actitud, todo hay que decirlo, un tanto histérica, que mas allá del gobierno existe solamente la nada, el caos, la miseria mas absoluta.

Parece que todos ellos, su existencia, su importancia social, su influencia, dependiera del gobierno que se forme, de los resultados de las elecciones. ¿Y si fuera verdad? ¿Y si en España no hubiera sociedad mas allá del gobierno, si todo el entramado periodístico, televisivo, artístico, empresarial y hasta privado dependiera principalmente del gobierno, de las subvenciones que reparte, de los favores que regala, de las mamandurrias, no estaríamos ante una sociedad vendida, muerta, anestesiada por la lluvia fina que los poderes públicos dejan caer sobre los súbditos? Si así fuera, y parece ser que sí, España no tiene arreglo. Nunca será un país moderno, civilizado, entendiendo esto por consciente de los derechos y obligaciones que emanan de su Ley Fundamental. Nunca estará entre las grandes naciones, entre aquellas que se marcan objetivos y luchan, discuten, emprenden, para conseguirlos. Estaríamos ante un país paniaguado, con unos políticos de pacotilla y unos ciudadanos anestesiados, sometidos a los engaños de los poderosos, a las ilusiones de los perezosos y a la desidia de sus pobladores, que no ciudadanos.

El triste espectáculo que dieron los políticos de Cataluña no ha mucho tiempo después de unas elecciones en las que el electorado les dijo claramente NO a sus pretensiones, con actuaciones más propias de actores de series televisivas que de personas inteligentes, con responsabilidades, se ha vuelto a producir ahora en la conformación del nuevo gobierno de la nación. Si la película catalana, no 8 apellidos catalanes, sino la investidura fallida del Sr. Mas, nos catapultó a la cima del ridículo y el esperpento, la del Presidente del Gobierno de España nos puede llevar al óscar de la comedia. Los líderes, aquellos encargados de entenderse, de acordar un gobierno, no son capaces de superar el tacticismo que permita que su adversario fracase, se acobarde y quede paralizado como la víctima de una cobra.

El olvido y hasta la negación de promesas electorales, hechas y aireadas por los medios, no hace más de 45 días, la evidente ambición por ocupar sillones, puestos de gobierno, supera la simple y honesta actitud del servidor público.

Si en la carta que dirigí a Pablo Iglesias, mucho antes de la elecciones, ya le advertía que su “Movimiento” desatendía las verdaderas necesidades de la gente para centrarse en el insulto, en propuestas inviables y en sentimientos más que en realidades, hoy, tras su deplorable actuación desde que fue elegido, no encuentro palabras para describir el daño que está haciendo al sistema democrático de convivencia pacífica. Jaleado por ese gánster de la comunicación, el Sr. García Ferreras, ese trilero del periodismo, que consiguió mediante favores ignominiosos un grupo de comunicación de la mano de su amigo Zapatero, el líder de Podemos está rompiendo todos los récords de la mala educación, de la chulería, del desprecio al ciudadano y a sus instituciones.

Sí el vallecano es un tipo especial, audaz, temerario, curtido en la calle, en el patio del colegio, lejos de la sacristía que no espera favor de nadie ni sabe de disfraces, es amigo de sus amigos, leal y generoso , Iglesias no es mas que una mala imitación. Su ambición y desmesura ha echado por tierra las ilusiones de muchos que esperaban altura de miras, visión de alcance y no búsqueda de sillones.

También escribí a Sánchez y le advertí de sus errores, de su mal disimulada ambición que podría llevar al Psoe a la ruptura y al país a perder un referente histórico, un partido que había aportado lo mejor de sí mismo, no siempre en las mejores circunstancias, para la democratización de España y su modernización, pero por lo que se ve no nos ha leído, pero ni ha leído ni escuchado a las miles de voces de ciudadanos, de votantes de su partido que le advertían que la deriva de sus deseos le llevaban a las manos de su adversario, de quien tenía como objetivo la desaparición del Psoe aunque para ello tuviera que romper España y sin embargo solo escuchaba los cantos de sirena de sus colaboradores, de sus aduladores más cercanos, de aquellos que le han convencido de su casi mesiánico despertar a la política nacional al ser elegido por las bases, por los afiliados. No se ha parado a pensar que los afiliados, las bases como gusta llamarles, no dan cheques en blanco, no dan avales para satisfacer ambiciones personales, sino para conseguir los mas ansiados anhelos de sus aspiraciones, la de ellos, no la del líder.

Por último, desesperado, como cualquier ciudadano consciente, aterrado por la deriva, por la pendiente por la que se deslizaban nuestros representantes me dirigí al Presidente del Gobierno, aunque con éste, tanto yo como muchos españoles, hemos tirado la toalla, cedido la paciencia y perdido cualquier esperanza de recuperación. Este hombre que vive de los errores de los demás, de su taimada observancia y aguardo de sus adversarios, del inevitable pasar del tiempo, no ha sido capaz de iniciativa alguna ni de propuesta. Ahora, tras la obligada visita al Rey, desiste de presentar su investidura y pasa la pelota a otros, ¿Pero no debía el partido más votado presentar a su candidato? ¿Pero no era imprescindible para la buena marcha del país y tranquilidad de los mercados, qué eufemismo, conformar gobierno? No, no era necesario nada de esto; lo único que ven necesario nuestro políticos es su poltrona, alimentar su orgullo y seguir creyéndose imprescindibles.

Dijimos el día 23 DE DICIEMBRE que debía gobernar el partido más votado, sustentado por los dos partidos constitucionalistas que no cuestionaban la unidad del país y dijimos también que este bloque debía proponer en dos años una reforma constitucional. No era nuestra petición solo, sino el grito de miles de ciudadanos que veían la deriva que el resultado de las elecciones podría acarrear a nuestra convivencia y dijimos también, amortizado el acuerdo entre el Psoe y el PP, a cuenta de las ambiciones de unos y de otros, que se explorara un gobierno del Psoe con Ciudadanos pero ahora, con un PP imputado y Sánchez e Iglesias en evidencia y tras el ridículo, y lo que nos espera, creemos que hay que ir a las urnas.

Creemos que tanto el Psoe como el PP, que tienen procesos de renovación a la vista, deben aprovecharlos para ofrecernos nuevos candidatos que recuperen la confianza de los electores. No vemos otra alternativa: elecciones o elecciones.

Artículo escrito para @Rebeldia_es por @Diazchavero

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