Comité federal del PSOE: Sánchez, ¿Presidente para qué?

Comité federal del PSOE

Comité federal del PSOE: Sánchez, ¿Presidente para qué?

Artículo escrito para Rebeldía por José A. Gómez

En estos días da la sensación de que estamos asistiendo a un comercio político frenético entre los diferentes partidos antes del comité federal del PSOE para asegurar pactos de investidura o de gobernabilidad. Todo parece indicar que los aparatos de las organizaciones políticas se levantan a las cinco de la mañana para comenzar sus negociaciones a la hora de asegurar el consenso necesario para lograr acuerdos. Sin embargo, la realidad es muy otra. Nadie se ha reunido con nadie para este tema. Sí que ha habido encuentros para la conformación de los grupos parlamentarios, pero nada más.

En esta tesitura se haya Pedro Sánchez antes del comité federal del PSOE. Hay quienes aseguran que va a ser el próximo Presidente de Gobierno hipotecándose con Podemos y otras fuerzas políticas como el PNV e, incluso, ERC, según publicaba el diario digital de Eduardo Inda el pasado día 21 de enero. ¿Qué es lo que busca el Secretario General antes del comité federal del PSOE?

Ya nos referimos en algún que otro artículo a la necesidad de un gobierno de izquierdas en España con la confluencia de todas las fuerzas progresistas pero no del modo en que lo ha planteado Sánchez tras SU DEBACLE ELECTORAL. El origen de este comportamiento errático antes del comité federal del PSOE tiene un origen claro: su obsesión por ser el centro de atención, su necesidad de mantenerse al frente del partido al precio que sea. Una persona con el ego tan subido como es el caso de Pedro Sánchez no asume jamás las consecuencias políticas de una derrota tan escandalosa como la del 20-D, y, por tanto, no asumirá jamás la responsabilidad política del resultado bochornoso. La culpa es de los demás, de la situación política y social, de la polarización y hasta de los terremotos en Chile. Él no tiene culpa de nada. Pedro Sánchez es como el conductor suicida que les grita a los demás coches que se aparten porque van en dirección contraria cuando, en realidad, es él quien está poniendo en peligro la vida del resto.

A este comportamiento político irresponsable ayuda mucho el grupo de palmeros que piensan que apoyar al Secretario General con una actitud que en algunos casos roza el «mamporrerismo», si se me permite el neologismo. Verse jaleado por unos cuantos militantes que saltan a la mínima para defenderle de lo que sea, hace que su ego se engrandezca aún más (cosa que parece que es posible, aunque parezca que no se puede llegar a cotas de egocentrismo tan elevadas) y se sienta seguro en su puesto porque, como llegó a afirmar alguien de su lobby, la militancia está con él. Más bien, una parte de la militancia que ha llegado al insulto directo y a la descalificación obscena de figuras del socialismo español solo por el hecho de que no dijeron «sí buana» a lo que se dispuso desde la Ejecutiva. Para estos militantes que confunden la lealtad con el sometimiento cualquier crítica es un ataque al partido cuando, en realidad, lo que hace es fortalecerlo y ayudar al debate antes del comité federal del PSOE de mañana.

Como ya he dicho, los dirigentes territoriales le pusieron el dedo en la nariz y le delimitaron el campo de juego antes del comité federal. Puede pactar con quien quiera, pero hasta aquí: ni PP ni partidos políticos que tengan en su programa el derecho a decidir, o intereses como la autodeterminación o la independencia. Menos mal que en el Partido Socialista aún hay gente responsable que se dio cuenta de que, tras no asumir su responsabilidad por el FRACASO electoral y no presentar su dimisión como habría hecho cualquier líder político responsable, la intención de Pedro Sánchez era pactar con el diablo si hacía falta con tal de que SU PERSONA (no el partido) llegara a la Presidencia de Gobierno y, de este modo, salvar su carrera política, acabada el mismo día que perdió las elecciones.

Sin embargo, ha pasado más de un mes desde que se celebraron las elecciones y, aunque mucho se está hablando de que el acuerdo entre PSOE y Podemos está cerrado, lo cierto es que aún no se han reunido, tal y como informaba ElPlural.com. ¿A qué está apostando el Secretario General del Partido Socialista? Evidentemente, estos titulares le favorecen frente a las críticas internas por acciones tan repudiables como la transferencia de senadores para que los independentistas pudieran formar grupo parlamentario. Desde Ferraz se quiere dar la sensación de que el pacto está hecho para fortalecer a Sánchez frente a los líderes más críticos y a una militancia que cada vez está más revuelta y perpleja. Ahora es el momento en el que los palmeros se me echarán al cuello.

La intención de Pedro Sánchez es presentarse ante el Comité Federal del PSOE de mañana como el único que puede llegar a la Moncloa y evitar unas nuevas elecciones, es decir, como si fuera un estadista político. Es el único modo que tiene de mantenerse al frente del PSOE. Si no logra la Presidencia del Gobierno es un político amortizado que no tendrá más remedio que apartarse para dar paso a otros mucho más capacitados por mucho que su ego le quiera obligar a aferrarse al cargo al precio que sea porque seguirá creyendo que la culpa siempre será de otros.

Para @Rebeldia_es por José A. Gómez

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