EL BEBÉ DE BESCANSA EN EL CONGRESO

Bebé en el Congreso

EL BEBÉ DE BESCANSA EN EL CONGRESO

La polémica de la jornada de constitución de la legislatura en el Congreso de los Diputados ha sido la presencia del bebé de la diputada de Podemos, Carolina Bescansa en el escaño de su madre durante las votaciones de la mesa del Congreso, lo que ha desatado un aluvión de mensajes a favor y en contra en las redes sociales.

El Congreso de los Diputados cuenta, desde el año 2006, bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, con una guardería que pueden utilizar los empleados de la Cámara, funcionarios y, por supuesto, los diputados, por un precio de 150€ al mes y que abre desde las 9 de la mañana a las 9 de la noche, para permitir la conciliación de la vida familiar y laboral, no solo de sus señorías sino de todos y cada uno de los trabajadores del Congreso de los Diputados.

La señora Bescansa, que en los últimos tiempos, ha compaginado su maternidad con la Universidad y los platós televisivos, amén de sus acciones políticas, ha acudido al Congreso acompañada de una niñera, que le ayuda a compatibilizar toda esta frenética actividad con su papel de madre de un lactante.

Hechas estas aclaraciones previas, es fácil comprender que nada justifica la presencia del bebé en el escaño de su madre, salvo que se buscara la foto fácil o la llamada a la polémica, ya que la señora Bescansa tenía la opción, que muchas otras madres no tienen, de que el niño esperara, junto con su niñera, en la guardería del Congreso o en el despacho, como lo hacía el bebé de Carme Chacón en análogas circunstancias, pero ha preferido exhibirlo, eso sí, pidiendo a los periodistas que pixelen la cara al menor en las fotografías, toda una incoherencia.

Las razones que arguyen los que defienden a la diputada de Podemos es que lo ha hecho para visibilizar la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar, algo que es un contrasentido, porque conciliar significa no tener que llevarse el niño al trabajo sino que haya alternativas bien con guarderías públicas, como propone el PSOE, haciendo la enseñanza gratuita también de 0 a 3 años. O bien compartiendo la carga con el padre, permitiéndole a este, permisos de paternidad o reducciones de jornada, lo que se llama corresponsabilidad. Fundamentalmente porque el 90 % de las mujeres que son madres no pueden llevarse su hijo al trabajo como ha hecho hoy Bescansa.

Lo cierto es que hablando del bebé de Bescansa hemos dejado de hablar de que Podemos no ha querido sumarse al acuerdo entre PSOE y Ciudadanos para que la Presidencia del Congreso no fuera del PP, el partido más votado, sino que ha acabado ocupándola, por primera vez en las cuatro décadas de la moderna democracia española, el del segundo, el socialista, Patxi López.

La razón por la que Podemos no ha querido unirse al pacto PSOE/Ciudadanos ha sido que no se le ha permitido conformar cuatro grupos distintos, una con cada una de su marcas territoriales, lo que le hubiera asegurado tener cuatro portavoces, cuatro tiempos de intervención y cuatro suculentas subvenciones. El Reglamento de la Cámara, desde el año 82, deja claro que para tener grupo propio ha de haberse concurrido electoralmente en la propia circunscripción unos contra otros, algo que no se da en ninguno de los casos ya que Podemos ha cedido el espacio a otros grupos tanto en Catalunya, como en Galicia y en Valencia.

Las normas de elección de los miembros de la mesa son claras, cada Diputado escribe un nombre en la papeleta y gana en primera vuelta el que tiene mayoría absoluta. Si nadie lo consigue, los dos diputados que más votos han conseguido, se enfrentan en segunda vuelta y gana el que más votos obtiene. En esta segunda vuelta no hace falta llegar a la mayoría absoluta, basta con tener más votos.

Sin pactar con otra fuerza política no había manera de que un candidato propuesto por el PP fuese Presidente porque sus 123 diputados nunca ganarían en segunda vuelta a los 130 que suman PSOE y Ciudadanos. De manera que en primera vuelta Patxi López hubiera sacado 130, el candidato del PP 123 y Carolina Bescansa 69 o 71 si se unían los de IU. A segunda vuelta hubieran concurrido Patxi López y el candidato del PP y salvo que Podemos hubiera optado por apoyarle, el socialista sería en todo caso el Presidente de la Mesa del Congreso.

Por más que desde Podemos se repita que ha habido un pacto a tres, hablando de los tres del búnker y alguna que otra ocurrencia más, no ha habido tal. Incluso, aunque el PP se sume a esta suerte de fiesta de la desinformación, pretendiendo revestir su fracaso como que ha formado parte de una estrategia conjunta, lo cierto es, insisto, el pacto de PSOE y Ciudadanos ha evitado que el Presidente del Congreso fuera del PP.

Martu Garrote, @martuniki para REBELDIA

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