Sólo sefardíes: se abre otro Cervantes en Jerusalén

Sólo para sefardíes: España abre otro Centro Cervantes en Jerusalén

Por Lourdes Baeza para Rebeldía.es

Las anunciadas clases de español en Jerusalén para sefardíes de la mano del Instituto Cervantes, no terminan de despegar. Todo hace pensar que no eran tan esperadas como se creía inicialmente, ya que apenas ha habido solicitudes entre sefardíes, aunque desde la institución en Tel Aviv insisten en que “casi al 99,9%” comenzarán por fin este mes. “En Jerusalén no hemos arrancado todavía con el programa pasaporte para sefardíes”… ­reconocen las fuentes consultadas.­ El primer bloque, el de nivel 1, comenzaría el 17 de marzo hasta el 21 de mayo pero aún no está confirmado el curso… no es oficial”.

Las clases en Jerusalén deberían haber comenzado el pasado mes de enero ­al menos así lo anunciaron oficialmente a finales del año pasado­ pero la falta de alumnos ha hecho que el inicio se haya retrasado ya más de dos meses. El 15 de diciembre, en una reunión informativa en el Centro Mundial del Patrimonio de los Judíos de África del Norte en Jerusalén oeste, se presentó el nuevo programa ​de lengua y cultura denominado “Pasaporte a Sefarad”. Se trata de un programa de estudios de español dividido en varios niveles destinado a los sefardíes que deseen solicitar la nacionalidad española, en base a la nueva ley que así se lo permite. Para obtenerla, hay que superar una prueba de conocimientos que implica idioma, cultura, constitución española y q​ue es uno de los requisitos para todos aquellos interesados en obtener la nacionalidad, no sólo en virtud de su origen sefardí.

Numerosos escollos

Al encuentro para presentar el programa en Jerusalén asistió un nutrido grupo de sefardíes, lo que, a priori, podía presagiar el éxito de la iniciativa pero, por el momento, nada más lejos de la realidad. “Además del idioma, son muchos los requisitos exigidos para obtener la ciudadanía española, incluído algún que otro viaje a España, así que es normal que la gente se desanime y desista”, nos cuenta uno de los asistentes a la reunión del 15 de diciembre que prefiere permanecer en el anonimato.

Por otra parte, en aquella reunión también se reconoció que el proyecto se había puesto en marcha sin contar con ningún estudio previo estimativo sobre el número de potenciales interesados en enrolarse en las clases. Algunos asistentes aseguran que además, el precio de los cursos, de algo más de 500 euros, también supone un escollo a pesar de que desde la institución en Tel Aviv se promocionaron con rebajas del 10% y el 20% en función de la fecha de matriculación y de si se trataba o no de antiguos alumnos.

La cuestión organizativa, en este caso tampoco ayuda mucho. A pesar de que el centro en el que deberían comenzar las clases se encuentra en Jerusalén, las solicitudes, la organización de los cursos y todas las cuestiones administrativas se gestionan desde el Instituto Cervantes de Tel Aviv, que a fin de cuentas es de quien depende el proyecto. Es decir, que obtener información en Jerusalén, e​n el Centro Mundial del Patrimonio de los Judíos de África del Norte, es muy difícil sencillamente porque, de momento, su labor se limita a ceder la sede para las clases y como las clases aún no han comenzado, simplemente carecen de información.

“El programa ha tenido un éxito enorme en Tel Aviv pero, en Jerusalén, no …. quizás no se ha publicitado bien”, reconoce Ester Gutiérrez, jefa de estudios del Instituto Cervantes de Tel Aviv que también nos cuenta que hace dos semanas, precisamente para intentar solventar esa falta de información, organizaron un acto en la Universidad Hebrea de Jerusalén. La idea era explicar el proyecto y atraer así a futuros alumnos.

Por el contrario, confirma Ester Gutiérrez, en Haifa y en Herzliya el proyecto ya ha arrancado con las primeras clases ­dos grupos en Haifa y cuatro en Herzliya­.

Programa restringido

Otras fuentes consultadas lo que cuestionan directamente es que el programa de estudios de español en Jerusalén se intente poner en marcha en el marco del programa “Pasaporte a Sefarad” y se limite por tanto a los judíos sefardíes. “Una institución como el Instituto Cervantes que pretende promover la cultura española y el idioma no debería autolimitarse a un grupo determinado sino que debería, en un lugar tan multicultural como Jerusalén, abrir la posibilidad a todos aquellos que estén interesados, no sólo a quienes tengan lazos con Sefarad (España en hebreo)”, aseguran extraoficialmente fuentes del Ministerio de Exteriores.

Sea como fuere, la realidad es que hoy en día en Jerusalén hay centro donde impartir las clases para preparar la prueba de conocimiento de idioma, cultura y constitución española; hay profesores formados con experiencia acreditada para impartir las clases; hay plan de estudios pero no hay un número mínimo de alumnos que permitan, de momento, hacer viable el proyecto.

Por ahora todo apunta a que el camino de retorno a Sefarad no comienza en Jerusalén pero, hasta que se inicien las clases, los interesados pueden poner en práctica sus conocimientos con la aplicación creada por la organización sin ánimo de lucro eSefarad. La ONG sefardí ha creado una App para ayudar a preparar la prueba del Instituto Cervantes. Se trata de una aplicación gratuita para móvil en entorno Android que se puede descargar directamente desde su página web esefarad.com.

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