Puertas giratorias: fichaje de Trinidad Jiménez por Telefónica

Trinidad Jimenez Puertas giratorias

Puertas giratorias: fichaje de Trinidad Jiménez por Telefónica

Uno de los mantras más efectivos de las nuevas fuerzas políticas, esto que se viene llamando los partidos políticos emergentes, es utilizar contra los partidos tradicionales, lo que ellos llaman vieja política, acusaciones altisonantes y poco delimitadas como puede ser la de las puertas giratorias.

Cualquiera que escucha puertas giratorias, piensa inmediatamente en que un político, al dejar su cargo, entra en una empresa privada a la que ha favorecido durante su actividad pública para cobrarse los favores prestados, pero nada más lejos de los casos que a continuación se utilizan como ejemplo de ello.

Uno de los casos más sangrantes y que con mayor artificio y grandilocuencia utilizan Pablo Iglesias y sus compañeros de formación para acusar sobre puertas giratorias, es el del ex Presidente del Gobierno, el socialista Felipe González al fichar por Gas Natural, nada menos que 13 años después de haber dejado la Moncloa.

Felipe González dejó la Presidencia del Gobierno de España nada menos que el 4 de mayo de 1996, unos meses después, en junio de 1997, también dejó la Secretaría General del PSOE a la que accedió Almunia. Casi 14 años después de dejar la primera línea política, el 17 de diciembre de 2010, fichó por Gas Natural como consejero independiente.

Hoy, este tema vuelve a ser actualidad, por las críticas emergentes que ha suscitado la noticia sobre puertas giratorias de la ex ministra socialista Trinidad Jiménez, que parece haber fichado por Telefónica, no como Consejera, ni en ningún cargo de alta dirección, sino como trabajadora de la compañía, pero suficiente para que los “nuevos políticos” pongan el grito en el cielo. Conviene recordar que Trinidad Jiménez finalizó su mandato al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación en diciembre de 2011, aunque en la siguiente legislatura haya sido Diputada socialista en la oposición.

Aclaro estas fechas porque la Ley de Incompatibilidades fija en 2 años el tiempo que tiene que pasar desde que el cargo público abandona sus responsabilidades para entrar en la empresa privada y Trinidad Jiménez dejó de ser Ministra hace más de 4 años, el doble del plazo establecido. Y reitero que no va a ocupar puesto alguno de dirección sino un puesto ejecutivo como trabajadora de la multinacional.

Dejando claro que braman contra las “puertas giratorias” pero de lo que de verdad se quejan es que alguien que se ha dedicado a la política, transcurrido el tiempo legalmente establecido y sin estar incurso en ninguna otra incompatibilidad legal, pase a trabajar en el sector privado, mi pregunta es la siguiente ¿a qué pretenden que se dedique un político tras su paso por el Congreso? Y no me contesten que vuelva a su anterior profesión porque a eso habría mucho que objetar:

-primero, no todas las profesiones o empleos te esperan durante cuatro u ocho años para que vuelvas, salvo que seas funcionario y no creo que estemos diciendo que solo pueden ser políticos los funcionarios. Igual Pablo Iglesias y sus colegas, todos profesores de universidad sí que se están refiriendo a eso, vaya usted a saber.

-segundo, obligar a alguien a volver a su anterior empleo, tras años de dedicación al servicio público, es negarle su derecho a la promoción profesional que tenemos todos los españoles. ¿Acaso no consideramos que estando en política se aprenden cosas, se adquieren conocimientos y habilidades que no se tenían previamente y que pueden ser valorados por empresas diversas? Y no, no tienen por qué ser ilegales, ni siquiera inmorales.

-tercero, negar el trasvase de lo privado a lo público y nuevamente de la actividad pública a la privada es propio de regímenes totalitarios. No hay nada más enriquecedor que aquellos que tienen una profesión, una experiencia privada lleguen al sector público para aportar en el bien común su propio acervo y que los que han estado al servicio del ciudadano, puedan luego trasladar su experiencia a las empresas.

Finalmente, hay un tema que eluden estos de la nueva política y que es crucial, si prohibimos a los políticos trabajar en la empresa privada de por vida, después de su labor como representantes electos de los ciudadanos, habrá que ponerles una paga, también de por vida, porque si no, solo podrían acercarse a la política los ricos de familia, los rentistas, aquellos que no tuvieran que volver a ganarse la vida una vez terminado su mandato y no creo que esto fuera muy del agrado de la gente, de los de abajo, de esos a los que se supone vienen a representar estos emergentes.

Para @Rebeldia_es por Martuniki

Un pensamiento en \"Puertas giratorias: fichaje de Trinidad Jiménez por Telefónica\"

  1. Pero hay mas deberia ser obligatorio experiencia en el sector privado para muchísimos puestos del sector público y tambien que cada diez años, al menos dos, los pasaran en el privado, asi no se les olvidaria trabajar, entrar a su hora etc y permitiria una rotación imprescindible.

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