Vivir sin dinero III: Mark Boyle: el Manifiesto.

sin dinero

Vivir sin dinero III: Mark Boyle: el Manifiesto.

Criado en la Irlanda de los ochenta, antes de la época del Tigre Celta, vivió sus primeros años en un entorno de austeridad y humildad. Entonces se vivía al día, sin coche ni teléfono, se jugaba en las calles y se desandaban las casas de los vecinos, que eran como otra familia. Así transcurrió la infancia de Mark Boyle, activista y escritor irlandés que muchos conocen ya como el “Hombre sin dinero”:

“Me remonto a esos tiempos y veo que hoy todo el mundo vive mucho mejor económicamente, pero las puertas están cerradas y ya nadie necesita de los otros. Las personas suplen sus necesidades a través del dinero y la tecnología que este facilita y no a través de las relaciones humanas”.

El propio Mark reconoce haber estado influenciado por este modo de vida moderno, y sus expectativas -como las de la mayoría- eran graduarse, ascender y ganar mucho dinero. Por ello estudió Economía y Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico Galway-Mayo y luego se mudó al Reino Unido.

Durante los seis años que vivió en Gran Bretaña, dirigió dos compañías de comida orgánica, empleo que, según sus propias palabras, le puso en contacto con todo de tipo de proveedores de alimentos, de cuyas experiencias y conocimientos comprendió la demencia ecológica en que vivimos: “por primera vez en mi vida entendí la verdadera economía, o lo que algunos llaman ecología”.

Poco a poco Mark fue comprendiendo que muchos de los problemas del mundo no son más que meros síntomas de un mal de fondo: el gran abismo entre las personas y lo que ellas consumen, causa de la destrucción ecológica del planeta y la explotación de millones de seres humanos.

Mark Boyle sin dinero
Mark Boyle sin dinero

De esta forma, Mark fue uno de los precursores de la Comunidad “Freeconomy” (Economía Libre) y se convirtió en el autor principal de ese blog que desde su creación en 2007 no ha hecho más que ganar adeptos. Mientras en el ciberespacio se fue articulando la comunidad de “Freeconomy”, en ciudades como Londres y Bristol se empezaron a organizar sesiones de “Freeskilling” (habilidades libres) en las que los “freeconomist” (“libreconomistas”) compartían entre ellos y enseñaban sus habilidades a otros de forma gratuita y altruista.

Poco después de creada la comunidad de Economía Libre, Mark emprendió un viaje de aprendizaje y autoconocimiento, desde Bristol hasta Porbandar, en la India, inspirado en la marcha de la sal de Gandhi y en la Peregrina por la Paz de los Estados Unidos. Sin embargo, lo que se suponía un viaje de más de dos años -sin dinero y con muy escasas pertenencias- se vio interrumpido en apenas un mes, principalmente por las barreras idiomáticas, según él mismo ha declarado.

Tras este intento frustrado, Mark decidió entonces dar un paso más allá: más que durante un viaje viviría completamente sin dinero. Para ello hizo algunas compras previas, como un panel solar y un horno de leña, tomó varias precauciones y se aventuró así en su nueva vida en una caravana donada, instalada en una granja de Somerset. Allí trabajaba de forma voluntaria y cultivaba sus propios alimentos.

“Vengo de una familia muy convencional y todo era nuevo para mí”- escribió alguna vez en el prestigioso diario británico The Guardian, del cual es colaborador. “Cómo alimentarme, cómo llegar desde A hasta B o como cepillarme los dientes; todas estas cosas eran nuevas y sentí la ausencia de esa seguridad, de esa comodidad que nos ofrece el dinero” (…) “Y aunque estaba aterrado y sin saber por dónde empezar ya para finales del primer año me sentía de alguna manera mucho más contento, saludable y en paz de lo que había estado nunca”.

Durante este período, Mark se bañaba en un río con jabón hecho de saponaria y se cepillaba los dientes con un preparado a base de huesos de sepia y semillas de hinojo. Viajaba mucho más a pie o en bicicleta y en vez de inodoro empleaba un lavabo de compost.

Tras el primer año recogió sus experiencias en el libro “The Moneyless Man: A year of Freeconomic Living” (El hombre sin dinero: un año de libre economía), publicado en junio de 2010 por OneWorld Publications. Lo recaudado con las ventas de este libro fue a parar al Fondo Freeconomy, con vistas a comprar tierras para la fundación de la Comunidad del mismo nombre.

Desde entonces Boyle ha recibido una gran publicidad y reconocimiento por su estilo de vida, tanto positivo como negativo. Ha sido invitado en innumerables ocasiones a programas de televisión, radio y otros medios tanto en el Reino Unido e Irlanda como en Australia, Estados Unidos, Sudáfrica o Rusia.

Sin dinero Manifiesto
Sin dinero Manifiesto

Poco después llegó su segundo libro “The Moneyless Manifiesto” (El Manifiesto sin dinero), esta vez con Permanent Publications. En él, Boyle se adentra más en el plano filosófico, en las reflexiones y pensamientos que le llevaron a tomar la decisión de vivir sin dinero, a la vez que aporta soluciones creativas para vivir con menos y nuevas perspectivas a las teorías generales de la economía y el concepto de “sostenibilidad”.

Ambos libros se encuentran a la venta en internet, lo cual ha sido motivo de críticas a Boyle, que ha recibido el calificativo de “hipócrita” en más de una ocasión. Tal vez por ello el Manifiesto sin dinero se encuentra disponible hoy para leer online.

En 2011 Mark toma la decisión de regresar al mundo “monetario”. Según explicó, lo hizo para recolectar un dinero que le permita establecer un proyecto para que otros experimenten la liberación del dinero. “De ese tiempo saqué muchas lecciones que han cambiado mi vida para siempre”- expresó.

El nuevo objetivo es establecer, junto a otros miembros de la comunidad como Shaun Chamberlin o Fergus Drennan, una primera sede para la comunidad Freeconomic en el Reino Unido. “Estamos trabajando para vivir basados en una economía de regalo, en donde se satisfagan nuestras necesidades a través de intercambio y donación y de cultivar nuestros propios alimentos”.

Su proyecto de permacultura -según han anunciado- se llama An Teach Saor (que en gaélico significa “la casa gratuita”) ofrecerá talleres, conferencias, intercambios, comida, actuaciones, brindará alojamiento y contará también con el pub “The Happy Pig” (El cerdo feliz), en donde prácticamente todo será gratuito.

En una de sus columnas para The Guardian reflexionaba Boyle:

Es aterrador, pero emocionante, el momento que estamos viviendo. Podemos convertir las crisis más grandes de nuestro tiempo en algo que de a nuestra vida un renovado significado y un propósito. Pero para hacerlo, creo que tenemos que actualizar las tres R de la generación del cambio climático “reducir, reutilizar, reciclar” a algo más propio de la crisis que se desarrolla ante nosotros: “resistir, rebelarse, resalvajizar”. Ahora es el momento de ser valientes. Tenemos que detener el ataque al mundo natural utilizando todos los medios que sean eficaces, o, antes de darnos cuenta, habremos sido testigos de la devastación y la pérdida de toda la belleza que aún perdura. Si permitimos que esto suceda, seremos merecedores de nuestro destino. En cambio, si luchamos podemos generar nosotros mismos un futuro que, a esta hora oscura, antes del amanecer, ni siquiera podemos imaginar todavía”.

Síguenos en @Rebeldia_es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *