La conspiración del virus Zika

Conspiración del zika

La conspiración del Zika

El pánico mediático desatado en los últimos meses ante la constante propagación del virus del Zika en América Latina ha desencadenado al mismo tiempo una espiral de teorías de la conspiración que van de lo sublime a lo ridículo: un gobierno global dirigido por la sociedad secreta de los Illuminati y obsesionado con diezmar la población del planeta, se agencia un plan macabro con el apoyo de transnacionales como Big Pharma y Monsanto; la Fundación Rockefeller, Oxitec o el multimillonario Bill Gates.

¿Con qué objetivo?: aniquilarnos a todos, eliminar a los pobres de la tierra, disminuir una población mundial que va en ascenso. Parece una de estas películas del Armagedón, una mezcla entre Asimov y Dan Brown, a la que tal vez sólo falta el componente alienígena.

Pero a pesar de lo disparatado de muchas de estas teorías de la conspiración, innumerables fuentes y blogs se hacen eco de ellas con una ligereza preocupante, que sería motivo de risa o entretenimiento sino pudiera llegar a ser verdaderamente peligrosa.

Nos referimos, por ejemplo, a campañas desde el catolicismo favoreciendo las teorías de la conspiración para influir contra la creciente demanda de legalización del aborto en países de América Latina, como Brasil, donde es prohibido (Medios como la web Infovaticana acogen titulares como este: “Virus del Zika, una patente de la Fundación Rockefeller”). O podemos mencionar también campañas anti-vacunas, fumigación, fertilizantes, etc. Se ha llegado incluso a hablar de la inexistencia del virus (se trata simplemente de una estrategia para recolectar fondos millonarios para los laboratorios, aterrorizar a las poblaciones y mantenerlas bajo control), con teorías de la conspiración que durante años han asegurado lo mismo respecto al VIH.

Estamos tan hartos del orden mundial existente, tan defraudados por sus autoridades y sistemas, que nos sentimos tentados a creer en tales teorías de la conspiración, pues vienen a reforzar ese engaño de la postmodernidad del cuál no somos plenamente conscientes, o “no nos dejan serlo”. De hecho, en más de una ocasión, ciertas teorías de la conspiración se han revelado como verdaderas con el paso del tiempo. Ajustémonos, por tanto, a los hechos y la ciencia.

¿Monsanto?

Un informe –que circula en formato .pdf– de la organización argentina de Médicos de Pueblos Fumigados, en conjunto con la brasileña de Salud Colectiva (Abrasco) sugiere que el larvicida priproxifeno, utilizado por recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede ser el verdadero causante de la microcefalia y no el propio virus del Zika, como hasta ahora se cree. Este larvicida, que se riega en las fuentes de agua potable, es producido por Sumitomo Chemical, una subsidiaria japonesa de Monsanto.

Ante semejantes declaraciones, el estado brasileño de Río Grande do Sul, que limita al gigante suramericano con países como Argentina y Uruguay, decidió suspender el uso de dicho larvicida, por temor a la posible veracidad de esta teoría de la conspiración. Sin embargo, ante esta medida del gobierno local, el Ministro de Salud de Brasil, Marcelo Castro declaró que el priproxifeno no representa peligro alguno para la población: “Eso es un rumor que carece de lógica y sentido”-añadió. “Es el larvicida aprobado por la Anvisa (Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria) y usado en el mundo entero”.

Hasta el momento, no hay pruebas que expliquen la relación entre los casos de microcefalia y la picadura del Aedes, si bien recientes estudios llevados a cabo por el Centro de Control de Dolencias de Estados Unidos, confirmaron que en los tejidos extraídos a dos bebés microcefálicos fallecidos en Brasil, revelaron la presencia del virus del Zika, lo cual apunta a que, en efecto, es esta la causa de esa anomalía fetal.
Mosquitos genéticamente modificados (GM).

En una entrada anterior sobre el virus de Zika en Rebeldía, introducíamos el tema de los mosquitos GM, creados y liberados al aire libre por la compañía británica Oxitec –una de las pocas teorías de la conspiración que, hasta aquí, sabemos que es cierta-. Oxitec en efecto, creó y liberó mosquitos genéticamente modificados con el fin de acortar la vida del aedes macho y su descendencia, para combatir el dengue, el chikungunya y el Zika. Varias publicaciones resaltaron, de hecho, la eficacia de esta iniciativa en la considerable reducción de la población de ese zancudo en las áreas de pruebas, que comenzaron en 2012. Sin embargo, un mapa publicado parecía hacer coincidir las zonas en que se liberó este mosquito genéticamente modificado con otro mapa del Ministerio de Salud de Brasil, en donde se señalan las áreas de mayor expansión y contagio del virus del Zika; ambos indicando el territorio de Juazeiro.

Aquí, las diferentes fuentes que buscan desmentir las “teorías de la conspiración”, apuntan algunas, a que realmente fue en Camaçari en donde se originó el brote mayor; y otras a que el mapa señala a Juazeiro do Norte, cuando en realidad se trata de otra Juazeiro (existen dos ciudades con el mismo nombre), a casi 400 kilómetros al sureste, distancia que un mosquito Aedes, genéticamente modificado o no, sería incapaz de recorrer. De todos modos, parece ser que ambas Juazeiro están bastante lejos de la costa noreste, área señalizada con mayores casos de Zica en el Mapa del Ministerio de Salud.

Pero otro detalle ha levantado también los temores. En un informe de la propia Oxitec, se aclara que estos mosquitos GM podrían llegar a tener una tasa de supervivencia del 3% y ésta podría aumentar si llegasen a estar en contacto con la tetraciclina, un antibiótico que puede revertir el defecto del gen modificado. Y es aquí donde se vuelven a disparar las teorías de la conspiración, pues según las declaraciones que hiciera ya en 2012 la Doctora Hellen Wallace, Directora de GeneWatch, es muy fácil encontrar tetraciclina en el ambiente, sobre todo en Brasil: puede estar en la carne, animales e incluso, en comida para gatos. “Es un enfoque muy experimental, que no sólo no ha sido exitoso aún, sino que podría causar más daño que beneficio”, -declaró entonces Wallace- para The Guardian.

Pero los defensores de esta iniciativa, que hasta ahora tampoco han logrado pruebas suficientes de su éxito, más que los informes financiados por la propia compañía, aseguran que esta situación de supervivencia del mosquito sería muy rara y que las cantidades de tetraciclina existente en el ambiente no son suficientes para ello.

Hasta el momento, voceros de la Organización Mundial de la Salud se han limitado a declarar que no se ha encontrado evidencia que sugiera la relación entre el Zika y dichos mosquitos GM.

Eugenesia y conspiraciones

El hecho de que Oxitec esté financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates, que se asume también como cercana colaboradora de la Rockefeller (supuesta poseedora de la “patente del Zika”, si bien no existe semejante “propiedad” del virus, sino que fue un científico de la Asociación quien lo registró en la ATCC), levanta increíbles suspicacias.

El apellido Rockefeller ha estado asociado con la financiación a proyectos de eugenesia en todo el siglo XX, al cual se le suma ahora el del fundador de Microsoft, quien ha hecho declaraciones sobre su preocupación por el acelerado crecimiento de la población mundial.

Entre esto, las vacunas, el aborto y Monsanto, se pueden crear verdaderas novelas, pero ¿adónde nos llevan los hechos?

Si bien es verdad que la mayoría de estas teorías de la conspiración no encuentra eco en los medios más serios de comunicación, diarios como The Guardian hablan por estos días del Zika, a través de expertos que declaran que la arrolladora expansión de este virus demuestra los peligros ya evidentes del cambio climático y de tantear los límites de la ecología del planeta.

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